En nuestra vida humana todo es apariencia, hasta lo considerado más real es sólo el entramado de la obra que representamos con nuestro personaje.
La clave de un hombre de vida interna es discernir sobre su rol y vivir ese personaje con toda la conciencia que puede. Escondido en el rol está la lección necesitada, el resultado es el néctar de la vida que produce la sabiduría.
La invitación es vivir la jaula, aprender del encierro y la contradicción, aceptar el plan de GADU en fe, sabiendo que todo es finalmente para mejor, que su plan es sabio y silente. Ese es el camino de la libertad.
Ora et Labora. No hay nada menos productivo que buscar la libertad sin considerar que ella es el resultado de un proceso.
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